Justicia Ya acude a la CIDH por JORGE JULIO LOPEZ




A 7 años de la desaparición del testigo, organismos de DDHH denunciarán la parálisis del expediente; "Es imperioso recurrir a esta vía internacional", explicaron las entidades en un comunicado

A siete años y siete meses de producido el secuestro  y no habiendo sido satisfecho  por el estado el deber de encontrar al compañero, creemos imperioso recurrir a esta vía internacional a fin de lograr que insten al cumplimiento de esta obligación a los responsables de  llevar a cabo las medidas necesarias, conducentes a dar con el paradero de Jorge Julio López”, se anunció desde  Justicia YA

"Creemos imperioso recurrir a esta vía internacional a fin de lograr que insten al cumplimiento de esta obligación para dar con el paradero de Jorge Julio López, encontrando a los culpables, sean estos ejecutores directos o intelectuales de su desaparición forzada para que sean llevados a la justicia", señalaron en un comunicado.

Secuestrado por primera vez en la última dictadura, López se convirtió en un testigo clave sobre los crímenes de la patota de Miguel Etchecolatz en varios centros clandestinos de detención del Circuito Camps. El 18 de septiembre de 2006, fue nuevamente desaparecido.
Carolina Vilches, de la Asociación de Profesionales en Lucha (APEL),  adelantó que el argumento central para recurrir a la CIDH es la demora de más de siete años sin respuesta por parte del Estado y "un expediente judicial a foja cero, con líneas investigativas poco claras y con ningún imputado".

La abogada señaló: "Con un expediente paralizado, vemos que el Estado va a perpetuar esta impunidad y vamos a reclamar para que la Comisión Interamericana pueda observar el caso y decirnos si estamos en la postura correcta." Según Vilches, el objetivo es que la CIDH le diga al Estado que la causa López "debe ser investigada y se debe llegar a la verdad".

Uno de los requisitos para recurrir a la CIDH es la demora de la causa, que no tiene imputados y que no ha logrado hallar al testigo desaparecido. "Se agotaron las vías judiciales internas. La finalizad nuestra es que no se perpetúe la impunidad. Para esta denuncia, el paso del tiempo es un elemento importante", agregó Vilches.

En la misma línea, la intención es a instancias del organismo internacional se encuentre a los culpables de López, principal testigo en la causa llevada adelante contra el ex policía y represor Miguel Ángel Etchecolatz, mano derecha del jefe de la Bonaerense dictatorial, Ramón Camps.

“Aparición con vida Ya de Jorge Julio López” y “Juicio y castigo a todos los responsables de su desaparición” son las consignas que se han levantado en cada aniversario de su desaparición y que las organización de Derechos Humanos vuelven a enarbolar para exigir avances concretos.

Por su parte Nilda Eloy, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, manifestó : “Es el paso previo para llegar a la Corte Internacional.  “Entendemos que hemos agotado todas las instancias dentro de la justicia federal, aportamos lo necesario y llegamos varias veces a la Corte Suprema, pero nunca hubo respuestas” “Siempre tratamos de buscar alguna alternativa más, el año pasado fue la presentación de habeas corpus. No podemos como ellos esperar información, nosotros necesitamos justicia”,

Los militantes por los derechos humanos, decidieron recurrir a esta vía internacional a fin de lograr que insten al cumplimiento de esta obligación a los responsables de llevar a cabo las medidas necesarias, conducentes a dar con el paradero de Jorge Julio López, encontrando a los culpables, sean estos ejecutores directos o intelectuales de su desaparición forzada para que sean llevados a la justicia.
López desapareció de su domicilio en el barrio Los Hornos, en la ciudad de La Plata, una mañana cuando se dirigía a presenciar la audiencia de alegatos en el juicio que se desarrollaba en los Tribunales Federales de esa ciudad.
La investigación, que estuvo en manos de distintos jueces, se encuentra en el juzgado de Manuel Blanco, sin que hasta el momento existan detenidos ni procesados.

La iniciativa es llevada a cabo por :  la Asociación de Ex-Detenidos Desaparecidos (AEDD); Asociación de Profesionales en Lucha (APEL),  Central de Trabajadores Argentinos (CTA) La Plata-Ensenada; Centro por los Derechos Humanos Hermanos Zaragoza; Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH);  Comité de Acción Jurídica (CAJ); Federación Universitaria de La Plata (FULP); HIJOS La Plata; Liberpueblo; Unión por los Derechos Humanos, La Plata; e integrantes de Justicia YA! La Plata.

HIJOS LA PLATA : Reclamo por Jorge Julio Lopez ante la CIDH


Un centenar de marchas, habeas corpus, escritos judiciales, recusaciones, cartas, presentaciones, reuniones con funcionarios, escraches, charlas, conferencias de prensa, radios abiertas, publicaciones, murales, afiches y volantes no han sido suficientes, y el Estado argentino sigue mirando para otro lado. El poder ejecutivo evita mencionar el caso, la justicia administra la impunidad y los legisladores hacen mutis por el foro.
Vamos parejito hacia los 8 años de impunidad en el caso del secuestro y desaparición del compañero Jorge Julio Lopez y no nos dejan otra opción. Desde el espacio Justicia Ya La Plata vamos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.

Esta elaborada tardanza judicial contrasta con la celeridad con que el juez Manuel Humberto Blanco, a cargo de la causa Lopez y de la instrucción de todas las causas contra los genocidas del “Circuito Camps”, nos contestó la masiva presentación de Habeas Corpus con que salimos a denunciar los 7 años de impunidad en la causa. Presentados en los tribunales de 8 y 50 a las 9 de la mañana del 18 de septiembre de 2013, Blanco contestó los habeas a las 11:45 y dijo que tal denuncia “no resulta el medio idóneo a fin de determinar el motivo de la desaparición” ni tampoco “la identificación de los autores” porque “dichos extremos son objeto de amplia investigación penal”. Con ello mandó a los querellantes en la causa al expediente porque “es allí donde, a mi criterio, deberán solicitar la concreción de las medidas probatorias que se pretenden”. Como pequeña victoria, por lo menos el juez de la causa desestimó sin costas el recurso.

Asimismo, los fiscales Hernán Schapiro y Marcelo Molina, de la Unidad Fiscal de Trabajo especialmente creada para seguir las causas a los genocidas, contestaron ante la masiva presentación de Habeas con un informe en donde describen levemente el derrotero de la causa las medidas que ellos han pedido. Sorprendidos por los inoportunos Habeas, los fiscales agregaron que “todas las medidas requeridas por este Ministerio Público fueron proveídas por el entonces juez a cargo de la instrucción, sin haberse obtenido hasta el momento ningún dato concreto que haya colaborado a dar con el paradero de Lopez”. Punto. Eso es todo. No alcanzan para el juez y los fiscales, máximos responsables de la investigación, los 42 cuerpos principales de la causa, los 57 legajos anexados y sus líneas investigativas autónomas, ni los 74 anexos federales de intervenciones telefónicas. Nunca alcanzarán si no se buscó donde se debía desde el principio: la Mejor Maldita Policía del Mundo.

No nos dejan otra opción entonces, si los encargados de investigar aquí en el país no tienen resultados. Esto no debería sorprender si tenemos en cuenta que, en la tierra de los 30 mil desaparecidos, el Estado argentino tardó 28 años concluida la dictadura en incluir la figura específica de la desaparición forzada de persona en su Código Penal, y que sólo lo hizo tras recibir una sanción externa y como medida parcial por un caso impune en plena “democracia”. Así, el 18 de mayo de 2010, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sometió una demanda contra la República Argentina por la detención arbitraria, tortura y desaparición forzada de Iván Eladio Torres ocurrida el 3 de octubre de 2003 en Comodoro Rivadavia, Chubut, y por la posterior falta de debida diligencia en la investigación de los hechos, así como la denegación de justicia en perjuicio de sus familiares.
La Comisión solicitó a la Corte Interamericana que declare que en el caso de Iván el Estado es responsable por la violación de varios derechos suscriptos por Argentina en los tratados Internacionales de DDHH: Derecho a la Libertad Personal, a la Integridad Personal, a la Vida, al Reconocimiento de la Personalidad Jurídica, a las Garantías y Protección Judicial. Además, la Comisión pidió a la Corte que ordene al Estado que adopte determinadas medidas de reparación, tales como:
-               Realización de un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional.
-               Realización de una investigación exhaustiva sobre el destino o paradero de Iván Torres y sobre los hechos objeto del caso.
-               Adoptar medidas legislativas para tipificar como delito la desaparición forzada de personas y para adecuar el derecho interno a los estándares consagrados en la Convención.
-               Medidas de compensación económica a la familia.

La Corte Interamericana  falló confirmando los pedidos de la Comisión y condenando a Argentina en Agosto de 2011. A más de 10 años de la desaparición de Iván, y a casi 3 años de aquella condena, el Estado argentino sólo modificó parcialmente su legislación para incluir la figura de la desaparición forzada, pero en junio de 2013 se le vencieron todos los plazos para cumplir el resto de las penas impuestas por la Corte. Ante esta desidia María Millacura, la madre de Iván, evalúa llevar el caso hasta la Corte Penal Internacional, para dar cuenta de una práctica sistemática del poder policial, que tiene el aval del poder político y la connivencia por inoperancia del Poder Judicial. Así lo prueban los más de 200 casos de desaparición forzada de personas desde el ’83 a la fecha que, como ningún órgano del Estado contabiliza, recordamos siempre los organismos de DD.HH. independientes.
El caso Torres se dio al inicio de la gestión nacional kirchnerista, autodefinida como “dékada ganada”, y durante el final de la gobernación de José Lizurume en Chubut. La única medida concreta que generó en la provincia fue la cosmética supresión de la Secretaría de Seguridad y el paso de la policía a la órbita del Ministerio de Gobierno, Trabajo y Justicia.

Y aunque el camino hacia la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos tiene antecedentes condenatorios al Estado, como lo ilustra el caso Iván Torres, ello tampoco ha sido suficiente.
Con todo, no nos dejan otra opción, más que continuar la lucha en las calles al único grito que hemos aprendido en estos años: ¡Ahora, ahora, resulta indispensable. Aparición con vida, el gobierno es responsable!

HIJOS LA PLATA
Mayo 2014

Habeas Corpus de PIT-CNT - Uruguay por JORGE JULIO LOPEZ

Señor Embajador de la Republica Argentina
Sr. Dante Dovena.

PRESENTE::

La Comisión de Derechos Humanos del PIT/CNT, con domicilio en la calle Jackson 1283 de la ciudad de Montevideo, se presenta y respetuosamente dice:

Que quiere sumarse a los recursos de habeas corpus que distintas organizaciones sociales hermanas de la República Argentina realizan por desaparición forzada de JORGE JULIO LOPEZ; quien se encuentra desaparecido forzadamente por segunda vez desde el 18 de septiembre del año 2006, hecho que aconteció el mismo día en que debían ser oídos los alegatos que esgrimirían los abogados de su querella, en el marco del histórico juicio llevado a cabo contra el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz.

Por ello solicitan de vuestra parte, se realicen todas las diligencias necesarias a fin de que se cumplan con el objeto de dichos Habeas Corpus para conocer el paradero de Jorge Julio López a favor del cual se interponen dichas acciones ante laz Justicia de vuestro país.
Para tal fin solicitamos al Sr. Embajador realice las gestiones que correspondan ante las autoridades del Estado Nacional para que se cumplan las diligencias correspondientes que permitan saber donde se encuentra detenido y/o cual fue su destino, miembros de la fuerza de seguridad que lo mantuvo o mantiene en cautiverio.

HECHOS. SEGUNDA DESAPARICIÓN FORZADA
Jorge Julio López desapareció por segunda vez, en la madrugada del día lunes 18 de septiembre del año 2006, en el marco del primer juicio oral que se llevara a cabo en nuestro país por los crímenes de lesa humanidad acontecidos en la última dictadura militar, con posterioridad a la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final, donde además dicha causa judicial sentó precedente dentro del derecho Argentino, tras utilizarse por primera vez la figura de genocidio, y en consecuencia la primer condena judicial por ese delito en nuestro país. Cuando la Causa seguida contra el represor Etchecolatz llegó a juicio oral, López participó como querellante en la misma y volvió a dar testimonio de las detenciones y ejecuciones vivenciadas en el “pozo de Arana” y demás Centros Clandestinos de Detención por los que transitó. López gozaba de una excelente salud mental y no estaba bajo ningún tratamiento médico. Su desaparición fue perpetrada el mismo día en que debían exponerse los alegatos de su querella. López no se hizo presente en la sala de audiencias, lo cual despertó en familiares y compañeros una gran incertidumbre. En la silla de su casa, quedaron el buzo color bordo de López, donde además encontraron preparada la ropa que había dejado lista la noche anterior, y que usaría para los alegatos, situación esta que no era un dato menor, ya que López concurrió a todas las audiencias y reconocimientos con la misma ropa: su boina azul, el buzo bordo, los zapatos de siempre, cualquiera fuera el clima. Julio en el momento de su desaparición calzaba borceguíes, los cuales solo usaba en ocasiones especiales, llevaba consigo un cuchillo, en su casa no se encontraron aberturas violentadas, y luego se encontraron sus llaves en el jardín de su propia casa. Entre noviembre y diciembre del año 2006, el Subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Rodolfo Mattarolo, admitió ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que Jorge Julio López se encuentra desaparecido. Y bajo esa misma tesitura el entonces presidente de la Nación, Néstor Kirchner, reconoció por cadena nacional y ante la Asamblea Legislativa, que López fue secuestrado por grupos integrados por personal de las fuerzas de seguridad en actividad y retirados. Actualmente, tramita por ante el Juzgado Federal N° 1 de la ciudad de La plata, la causa caratulada “López, Jorge Julio s/ Desaparición forzada de personas” la causa número 16.060. Se encuentra desaparecido por segunda vez hasta la fecha.

I. PETITORIO.
Por lo expuesto, solicito a V.S.:
1. Se nos tenga por presentado
2. Se nos mantenga informado de toda las gestiones que se realicen a fin de conocer el paradero de Julio López a favor del cual se interpusieron los hábeas corpus.
3. Trasmitir a las autoridades argentinas nuestro interés en que se arbitren todas las medidas necesarias a fin de conocer el paradero de Jorge Julio López.
Por la Secretaria de DD.HH del PIT/CNT

Presentación masiva de Habeas corpus por Jorge Julio López en La Plata,Buenos Aires, Madrid


 La Plata: Organismos de derechos humanos de la ciudad de La Plata llamaron a una presentación masiva de un hábeas corpus por Jorge Julio López, el testigo secuestrado y desaparecido el 18 de septiembre de 2006, en el marco del primer juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad tras la anulación de las leyes de impunidad.

Buenos Aires :Bajo una intensa tormenta de lluvia y viento, decenas de personas se acercaran la mañana del lunes al Palacio de Justicia para interponer un recurso de habeas corpus en favor de Jorge Julio López, quien se encuentra desaparecido desde el 18 de septiembre de 2006, día que debía presenciar los alegatos finales de su querella que pedía la condena por genocidio y perpetua para uno de sus torturadores.

A pocas horas de cumplirse siete años de la segunda desaparición del testigo clave en el juicio que condenó al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz a prisión perpetua, organizaciones que integran el Encuentro Memoria Verdad y Justicia solicitaron al Poder Judicial que se arbitren todas las medidas necesarias para conocer el paradero del albañil platense, que desapareció a los 77 años de edad.

Los peticionantes utilizaron un recurso legal, contemplado en el artículo 43 de la Constitución Nacional, del que se valieron miles de personas que reclamaban por el paradero de un familiar secuestrado ilegalmente durante la última dictadura cívico-militar. También se peticionó en distintas ciudades del país y del extranjero.

Carlos Lordkipanidse, presidente de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD), dijo que la presentación de los habeas corpus es “una acción más en la búsqueda de Julio López, a la espera de que el poder político tome nota”, y que continuarán “reclamando por su desaparición”.

Carlos Loza, también miembro de la AEDD, manifestó que “el gobierno ha invisibilizado la desaparición de Julio López, no habla del tema, y ya son siete años sin respuesta”. Por eso “queremos que se hagan cargo y tomen medidas porque no se han arbitrado todos los medios” de que dispone el Estado en la búsqueda.

La presentación en la ciudad de Buenos Aires recayó en el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción Nº 37, a cargo de la jueza Silvia Nora Ramond.

INACCIÓN DE LA JUSTICIA Y DEL PODER POLÍTICO

Durante la dictadura cívico-militar iniciada en 1976, Jorge Julio López permaneció secuestrado desde el 21 de octubre de ese año hasta el 25 de junio de 1979. Fue detenido ilegalmente y llevado a distintos centros clandestinos de tortura; en uno de ellos, Miguel Etchecolatz, ex jefe de investigaciones de la policía bonaerense y mano derecha del ex General Ramón Camps, fue su torturador.

López fue querellante y testigo clave en la causa que por genocidio se involucraba a militares y policías de centros clandestinos del denominado “Circuito Camps”. Luego de su testimonio, el obrero desapareció cuando se dirigía a escuchar los alegatos finales en la ciudad de La Plata. A la fecha, no se sabe nada de él y de las circunstancias de su desaparición.

Organismos defensores de derechos humanos sostienen que su desaparición involucra a miembros de fuerzas de seguridad retirados y en actividad del entorno del condenado. También denunciaron la inacción de la Justicia y del gobierno para esclarecer el hecho.

La causa judicial a cargo del juez Manuel Blanco, a siete años de su desaparición, no tiene procesados ni detenidos.

MARCHAS EN BUENOS AIRES Y LA PLATA

Este miércoles se renueva el pedido de “aparición con vida de Jorge Julio López y castigo a los responsables de su secuestro”. En Buenos Aires, las organizaciones nucleadas en el EMVyJ convocan a las 18 horas a concentrarse en el Congreso para marchar hacia Plaza de Mayo.

En La Plata, bajo la consigna “Sin Julio López, no hay década ganada”, la Agrupación HIJOS invita a manifestarse en Plaza Moreno, a las 17 horas.
Liliana Giambelluca
Buenos Aires, 17 de septiembre de 2013

Madrid : Información sobre la presentación en Madrid del habeas corpus colectivo por JORGE JULIO LOPEZ

En España, la presentación del habeas corpus ha contado con el respaldo de numerosas personas, entre otras el escritor Marcos Ana, el coordinador federal de Izquierda Unida Cayo Lara, el ex rector de la UCM Carlos Berzosa, el Director Técnico de fútbol Ángel Cappa y el ex director de la OIT en España Manuel Simón, además de diversas organizaciones políticas y sociales.


El lunes 16 de septiembre a las 12 hs., se realizó en la sede de la embajada argentina, la presentación del hábeas corpus por desaparición forzada de JORGE JULIO LÓPEZ.
A la embajada concurrieron unas 20 personas de diversos ámbitos, profesores universitarios, obreros del subterráneo y de autobuses, periodistas, técnico de fútbol, trabajadores de la sanidad, etc., portando figuras de Jorge Julio López. El grupo era tan heterogéneo como solidario.

La policía destinada en la entrada de la embajada,obstruia el pasoa la sede diplomática; pero ante la decisión inamovible de presentar el Habeas Corpus, un policía comenzó a oficiar de mensajero de la embajada, ya que ningún miembro de la misma quería ni tan siquiera atender el teléfono. Finalmente permitieron que dos personas subieran a la embajada que se encuentra en un sexto piso,  y al llegar a la misma una empleada administrativa trató de impedir el acceso al vestíbulo de entrada. Infructuosamente, ya que ante el reclamo que la embajada es territorio argentino, los ciudadanos argentinos tienen pleno derecho de acceso a la misma, pasamos.
Ángel Cappa y Andrea Benites-Dumont, entregaron el habeas corpus, acompañado de las firmas y de una silueta de JORGE JULIO LOPEZ. Y exigimos el sello de entrada y de recibí de la embajada.

Las autoridades argentinas en España se encuentran en la obligación jurídica de realizar los trámites para ser presentados en los tribunales argentinos. Es por ello, que adjuntamos copia del registro de entrada del escrito, a la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, para que se incorporen a los pedidos que se están realizando en diversas ciudades de Argentina.

Una entrevista inédita a Jorge Julio López, realizada por Horacio Robles

“Yo estaba de acuerdo con hacer la revolución, como Castro”

El 20 de julio de 2006, casi un mes después de declarar en el juicio a Miguel Osvaldo Etchecolatz, sonó el timbre en la casa de Jorge Julio López. La entrevista había sido concertada por teléfono y él salió enseguida a atender a Horacio Robles. El sociólogo estaba empezando el trabajo de campo para su tesis de maestría (*). Quería estudiar la militancia barrial montonera en La Plata. En una entrevista previa, Pastor Asuaje le había hablado sobre López: era un allegado a la unidad básica Juan Pablo Maestre, de Los Hornos, y estaba dispuesto a contestarle algunas preguntas.

Dentro de la casa estaba Irene, la esposa de López. No le causaba ninguna gracia que su marido concediera aquella entrevista. López hizo pasar a Horacio a una sala de estar junto a la cocina. Y cerró la puerta. Horacio se sentó en uno de los sillones y observó los portarretratos con fotos familiares. Todavía no tenía grabador digital, usaba uno de casete y la cinta ya estaba algo gastada. Además, López se movía, gesticulaba, se alejaba del micrófono. El encuentro duró algo más de una hora.

Volcar la charla al papel no fue nada sencillo. El audio era de mala calidad, por lo que debió reproducirlo una y otra vez para respetar la literalidad del testimonio, palabra por palabra. López era uno de los primeros entre sus entrevistados, que serían 35. Una vez desgrabado, el casete fue a parar a algún cajón o fue reutilizado en otro reportaje, y Horacio no pudo volver a encontrarlo.

Como solía hacer con sus entrevistados, el sociólogo pensaba volver a la casa de López con la entrevista impresa, para mostrársela y tener una segunda charla. Pero eso sería más adelante, cuando tuviera más testimonios y nuevas preguntas. Imposible saber que la segunda desaparición de su entrevistado alteraría aquellos planes.

–¿Cómo empezó tu militancia?

–Mirá, nosotros empezamos... si te digo, vos te agarrás la cabeza, a los 14 años cuando Cipriano Reyes liberó a Perón. Vinimos de La Pampa en total 19. De cada pueblo veníamos dos o tres. Mi viejo era el segundo afiliado al Partido Peronista.

–¿Qué era tu viejo antes de ser peronista?

–Era conservador. Casi todos se hicieron peronistas, el último que quedó fue Solano Lima.

–¿Dónde naciste?

–En General Villegas, en el año 1929. Vine a La Plata en 1956. Cuando el lío que lo sacan a Perón me tuve que ir de allá porque andaba una patota de la Federal y se los estaba llevando a todos. Entonces, el comisario me dice: “Tomate el piojo porque se viene una patota de militares”. Yo conocía casi toda la nación, había estado en Bariloche.

(...)

–¿Qué hacías en la unidad básica?

–Me dedicaba a andar con los chicos, les enseñaba a jugar al fútbol. Eso era todo barrial. Yo era albañil y con otros muchachos hacíamos todos los trabajos de arreglar veredas.

–¿Vos trabajabas de albañil?

–Sí, yo lo aprendí con gente que había venido de Italia y con ellos aprendí el oficio. También me servía para otras cosas.

–¿Habías podido ir a la escuela?

–Yo a la escuela fui hasta sexto. Después hice cursos. Quise tener un título en la construcción, pero no seguí. Trabajaba en la construcción mientras iba a la unidad básica. Era como entrenador de chicos del barrio. Todavía pasan por acá, por mi casa, y se acuerdan de esa época. Participaban en torneos. Yo les decía que se cuidaran.

–¿Conocías gente que militaba, por ejemplo, en el ERP e iba al barrio?

–Sí, conocía, vinieron acá.

–¿Ustedes en la unidad básica tenían charlas de política?

–Sí, hablábamos de todas las cosas que pasaban, de qué podíamos hacer.

–¿Fuiste a Ezeiza?

–Iba pero me volví en la mitad del camino.

–¿En la unidad básica hablaban, por ejemplo, de qué era el socialismo?

–Socialismo eran los socialistas que inventaron todas las leyes, aguinaldo, vacaciones. Eso existía de antes, ya lo habían votado los socialistas; (Alfredo) Palacios, (Nicolás) Repetto, (Juan B.) Justo, la mujer de Justo (Alicia Moreau). Esos habían hecho las leyes; cuando vino Perón no se cumplía nada, como ahora. Si te viene bien lo cumplís, si no, no lo cumplían. Perón no puso nada, estaba todo escrito. Vos por ejemplo tenías que cobrar un sueldo de 30 pesos por día y te pagaban 15 pesos y no te pagaban vacaciones, nada. Con Perón se empezó a cumplir todo. Fue cuando sacó al obrero. El obrero estaba olvidado.

El cariño que López mostraba por los socialistas lo llevó a afiliarse al Partido Socialista Democrático (PSD), cuando terminó la dictadura. Su ficha de afiliación tiene como fecha el 2 de septiembre de 1985. El documento lo firmó el secretario general del PSD, Antonio Cóccaro. Según una militante socialista, López se afilió porque tenía buena relación con un grupo de viejos socialistas que se reunía en el local de la calle 49. Nunca militó activamente.

–¿Tu casa estaba cerca de la unidad básica donde vos ibas?

–Yo vivo acá desde el año ’56 o ’57. La unidad básica estaba en 68 y 142, estaba a tres cuadras. Estaba esta chica que la mataron. Le tenían bronca porque se dedicaba a cuidar chicos, a darles de comer. Los Montoneros de Firmenich hicieron cosas buenas, pero después se fanatizaron mucho.

–¿Cuánto tiempo estuviste en la unidad básica? ¿Un año?

–No, más. Yo estuve seis meses preso en el campo de concentración, acá en Arana. Mi nombre de guerra era Cabeza.

–¿Vos veías que los chicos estaban muy fanatizados, sobre todo los chicos de la facultad?

–Claro, muy fanáticos. Faltaba un entrenamiento militar. La policía venía con un arma y te mataba enseguida. Una vez le dije a Asuaje: “Che, está llegando gente rara a la unidad básica”. Esos llegaron para descubrir.

–¿Vos te preguntabas por qué estabas en la unidad básica? ¿Qué era lo que te gustaba?

–Y a mí me gustaba hacer cosas en el barrio. Yo también les dije: “Vamos a blanquearnos, a hacer un partido político”. Yo veía que faltaba preparación, entrenamiento militar. También convicción, los mandaban a hacer cualquier cosa.

–¿Vos todo eso lo decías?

–Sí.

(...)

–¿Te acordás de alguna anécdota de la unidad básica con la gente de la facultad?

–Ibamos a la facultad. Había conferencia, lo vimos a (Fernando) Vaca Narvaja.

–¿A vos te parecía bien lo que decían?

–No, siempre estaba en contra. No me gustaba eso de mandar al frente. No había preparación.

–¿Vos mismo alguna vez guardaste armas, material?

–No. Me ofrecieron, pero no.

–¿Leías libros, revistas, documentos de la Orga?

–Sí, discutía, pero no leía.

(...)

–¿Vos te considerabas miembro de la organización Montoneros?

–Yo, sí.

–¿Vos tenías mucho trato con los chicos de la universidad en la unidad básica?

–Sí. Ellos me querían mucho. Los mandaban hacer cosas sin entrenamiento, a pintar paredes. Vos tenías un trato con los estudiantes pero te dabas cuenta de que estaban sin entrenamiento, equivocados, pero seguías estando con ellos. Yo no me fui. Yo era muy independiente (...) Yo quise entrenar chicos, pero ya era tarde. Yo estaba de acuerdo con hacer la revolución como Castro, con eso sí estábamos de acuerdo. Habíamos estado con el gobierno corrupto de Isabel y López Rega, los más corruptos. Con la gente del barrio nos llevábamos bien, acá todos nos querían y todos cooperaban.

–¿En esos años la gente colaboraba?

–Sí, todos. La gente de la unidad básica eran todos universitarios. Ellos ahorraban plata para entregarla en el barrio. Yo estaba encargado del fútbol. (...) Perón, por otro lado, era un fayuto. Yo estaba preso y los montoneros querían sabotear la transmisión del Mundial y me dio una bronca. No podía ver los partidos mientras estábamos presos.

–¿Nunca más tuviste una experiencia así, de estar con gente joven?

–No, como esa no. Joven e inteligente. Fue por eso el Plan Cóndor. Porque Sudamérica con esa juventud que mataron los pasaban por arriba a los yanquis. Los mandan a matar a todos. Fue la Iglesia, el Vaticano y la CIA. (El secretario de Estado de los Estados Unidos, Henry) Kissinger fue el represor más grande. Cuando necesiten agua van a hacer boleta a todos. Hay que pensar las cosas globalmente.

–¿Los chicos pensaban en esos términos?

–La que yo digo era una juventud maravillosa.

–Pero tenía rasgos de fanatismo...

–El fanatismo, pero no creado por ellos. Por los que no lo supieron manejar. Fueron las cabezas y se desaprovechó. Vos hablabas con uno de ellos y te quedabas admirado, porque veías que la tenían bien pensada, bien preparada. Eso era lo que yo me admiraba de todo. Perón en los ’50 tuvo gente pero no tan inteligente. (Antonio) Cafiero, (Carlos Saúl) Menem, los discípulos de Perón, se decían peronistas pero si les dabas un millón de pesos, dejaban a los pibes con hambre.

* La entrevista realizada por el sociólogo Horacio Robles a Jorge Julio López forma parte del acervo del archivo de historia oral del Departamento de Sociología de la Facultad de Humanidades de La Plata. Su tesis de maestría, defendida el 11 de noviembre de 2011, tiene esta dedicatoria: “En homenaje a Jorge Julio López, entrevistado por el autor el 20 de julio de 2006 en su casa de Los Hornos, a dos meses de su desaparición ocurrida en septiembre de ese año”.

Tras la desaparición de Julio López, el blanco de los espías fueron las protestas

Proyecto X -8/3/13
Informaban sobre las marchas por el testigo del caso Etchecolatz.
Observados. Marcha por la aparición de Julio López, en 2006./JUAN TESSONE

Julio López, testigo clave del juicio contra el represor Miguel Etchecolatz, desapareció el 18 de septiembre de 2006. No se sabe exactamente qué hicieron las fuerzas de seguridad para buscarlo, pero nunca lo encontraron. Las pruebas halladas en las computadoras secuestradas en Campo de Mayo muestran que nueve días después de la desaparición, y en vez de concentrarse en la búsqueda, la Gendarmería se dedicaba a espiar a quienes marchaban para reclamar su aparición.

La información fue recolectada por el llamado Proyecto X con el que la Gendarmería realizó inteligencia sobre actividades de dirigentes sociales entre 2004 y 2011, según pruebas que viene revelando Clarín desde el miércoles.

El 27 de septiembre de ese mismo 2006, bajo el título “Actividades a concretar por organizaciones sociales”, un informe dirigido a la DIRICRIMI (Dirección Criminal) señala: “Fines de su conocimiento difúndese el documento que será leído en la marcha por la aparición con vida de Julio López y que fuera redactado por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia”. Y enseguida agrega: “Según se supo, hasta la hora de su lectura se seguirán tomando adhesiones”. Y a continuación se transcribe todo el documento con las firmas de las organizaciones que se habían sumado a la convocatoria.

El 5 de octubre de 2006, los informes vuelven a ocuparse de la desaparición de López, pero siempre para referirse a las alternativas de las marchas. Este informe llega desde Rosario mientras se realizaba la movilización: “Las organizaciones de derechos humanos, sociales, gremiales y políticas, Madres y Abuelas de Plaza 25 de Mayo, Hijos Rosario, APDH, Museo de la Memoria, Coordinadora de Trabajo Carcelario, Liga Argentina por los Derechos del Hombre y ATE, Agrupadas en al denominada Multisectorial, se desplazaron por la calle Santa Fe, hasta llegar a la sede local de la gobernación, donde se encuentran efectuando sus reclamos ”.

El texto continúa: “Los manifestantes dieron a conocer que el 11 de octubre, hora a determinar, tendrían la intención de movilizarse nuevamente, por la aparición con vida del señor Jorge Julio López. La concentración inicial se realizaría en la Plaza San Martín, sito en la calle Santa Fe y Dorrego, seguidamente se desplazarían por las calles céntrica ( sic) de la ciudad y finalizarían en el monumento nacional a la bandera ‘patio cívico’, con un acto de sierre ( sic)”. Y relata: “Se observa la presencia del Polsanfe (Policía de Santa Fe) y la guardia urbana municipal encausando ( sic) el tránsito vehicular”. Para concluir con el ya clásico “Ampliaré”.

Y el 18 de octubre de 2008 dan cuenta de otra marcha por Julio López en Rosario. Luego de mencionar una por una las organizaciones que participan de la movilización al Monumento a la Bandera, se señala: “Arribaron micros de distintos puntos de la provincia de Santa Fe pertenecientes a las localidades de Casilda, Venado Tuerto, Rafaela, Coronda, Villa Gobernador Gálvez, Villa Constitución y otras localidades. Hasta el momento totalizan aproximadamente unas 3.500/3.700 personas. Hasta el momento no se produjeron AOP (Alteraciones del Orden Público). Ampliaré”.

POR MARIANO THIEBERGER
http://www.clarin.com/politica/desaparicion-Julio-Lopez-blanco-protestas_0_878912148.html

Detienen a un represor prófugo denunciado por Jorge Julio López

Detienen a un represor prófugo, se trata del ex policía Carlos Pedro Muñoz, señalado por Jorge Julio López como uno de los represores en el CCD Comisaria 5ª de La Plata

El ex policía Raúl Pedro Muñoz, señalado por el testigo desaparecido Jorge Julio López como uno de los represores del centro clandestino de detención que funcionó en la Comisaría 5ª de La Plata, fue detenido por la justicia platense tras permanecer tres meses prófugo. El ex policía, sobre quien pesaba una orden de detención desde noviembre, se entregó ante el juez federal Nº 3 Arnaldo Corazza, quien ordenó su detención en el penal federal de Marcos Paz.

Según informa Tiempo Argentino, Muñoz fue detenido el martes por la mañana. Poco antes del mediodía, el represor ingresó al juzgado federal de La Plata y la imagen de ese hombre cargando un pequeño bolso entre sus manos, acaparó la atención de todos los que en el hall del edificio de justicia de 8 y 50 hacían los primeros trámites luego de la feria.

El ex policía está acusado en la causa Nº 271 "Gomez, Cecilio Reinaldo y Otros s/ Delitos de Lesa Humanidad (Comisaría 5ta La Plata)" que tramita en el juzgado federal Nº 3, a cargo de Arnaldo Corazza, quien, según confirmó a Tiempo Argentino, ordenó su traslado al pabellón de la Cárcel de Marcos Paz que aloja a los imputados y condenados por crímenes cometidos en la dictadura. El magistrado había ordenado la detención del ex uniformado hace tres meses cuando la Cámara Federal, por pedido de la Fiscalía Federal de La Plata, le ordenó al juez que resuelva la situación del acusado. Desde ese momento se encontraba prófugo.

Muñoz es uno de los once policías que el sobreviviente de la dictadura Jorge Julio López, desaparecido tras su testimonio en el juicio a Miguel Etchecolatz en 2006, había reconocido como uno de sus captores en el centro clandestino Comisaría 5ª en su declaración en el Juicio por la Verdad del 30 de noviembre de 2005. Sin embargo, a cuatro de ellos el juez federal Nº 1 de La Plata, Humberto Blanco, les dictó falta de mérito luego de desacreditar por "vago" e "impreciso" el testimonio de López, a quien además le reprochó haber demorado en denunciar los pormenores de su detención. Esa decisión fue apelada por la fiscalía y la querella de Justicia Ya! quienes, además, acusaron al juez por revictimizar a los testigos.
Fuente: Agepeba

JUEZ BLANCO: LA PERPETUA IMPUNIDAD Y CÓMO LOGRARLA

 Justicia YA! La Plata

COMUNICADO
 
          Días pasados el Juez Blanco agregó un nuevo eslabón a la larga cadena de impunidad acerca de las desapariciones de Jorge Julio López.
          El magistrado liberó a los ex policías Carlos Basualto, Julio Pasquale, José Orellana y Héctor Herrera. En el año 1999, López había declarado en el Juicio por la Verdad que se desarrolla en la Ciudad de La Plata que los había reconocido como integrantes de la “patota” de la comisaría 5ª, pero el juez desacreditó su testimonio al calificarlo de “vago” e “impreciso”. Y lo fundamentó al decir que “el albañil debería haber comunicado a los organismos correspondientes los aberrantes sucesos mucho tiempo antes o documentado dicha circunstancia. Lamentablemente, el tiempo transcurrido opera en detrimento de la búsqueda de la verdad”. Blanco se permitió agregar que “ese reproche no puede soslayarse porque tenía la obligación y el derecho de denunciar lo acontecido, como lo hicieron otras víctimas, madres, abuelos, y tantas otras que sufrieron igual que él, o más aún”.
         El juez ofende a López, ofende a los sobrevivientes, ofende a los familiares y al conjunto de compañeros y víctimas del genocidio perpetrado por la dictadura cívico-militar instaurada en 1976  y ofende a la memoria colectiva.
          Manuel Humberto Blanco es el juez responsable de la causa López. Es el que debería haber investigado la segunda desaparición de López. Es el que a seis años del hecho no ha efectuado ninguna detención, garantizando de esta manera la impunidad de sus secuestradores. Es el juez de la causa que investiga la segunda desaparición de López garantizando que, luego de 6 años, no haya ningún detenido.
          En realidad es este juez quien lleva adelante todas las causas de delitos contra la humanidad en forma realmente vaga e imprecisa. Ya hemos denunciado en forma reiterada las irregularidades, demoras, desguaces y revictimización  en que incurre el Dr. Blanco; algunas y a modo de ejemplo: residuales Unidad Penitenciaria Nº 9; CCD La Cacha; Causa Nº 15274 Ferreyro (torturador que se desempeñó en el CCD “El Infierno”), a quien en primera instancia el juez sobreseyó por el delito de violación sin convocar a ninguno de los testigos del hecho y sosteniendo que “no surge a mi criterio elementos suficientes para evidenciar siquiera el hecho, con el grado de certeza requerido en esta etapa sumaria, ni su motivación”.
 Las causas por los hechos ocurridos en Comisaría 8va, Cementerio de La Plata, y el CCD que funcionó en 1 y 60, están paralizadas desde el momento en que se abrieron, el 26 de marzo de 2003.  Igualmente paralizadas están las causas CNU y varias causas por apropiación de niños y niñas durante la dictadura militar.
          El juez Blanco ya fue denunciado por esta querella ante el Consejo de la Magistratura por denegación de justicia. La respuesta obtenida no fue menos vergonzosa que el accionar del juez.    
          En cuanto a la Causa López, Blanco la tiene bajo su órbita desde que su par Arnaldo Corazza renunciara a seguir investigando después de desviar sistemáticamente todas las líneas de investigación que apuntaban a la bonaerense. En un principio optó por radicar la causa en una Secretaría común de su juzgado que la desconocía por completo, y luego la delegó en el fiscal Franco quien la rechazó una y otra vez. Todo concluyó varios meses después, con el apartamiento del fiscal de la causa, y sin que ninguna actividad útil se haya evidenciado hasta el día de hoy. Transcurridos ya más de6 años del segundo secuestro y desaparición de López, podemos afirmar que hamediado por parte del juez Blanco una ostensible orfandad investigativa, negligencias eirregularidades de toda índole, que han impedido el avance de todas las líneasinvestigativas, y han producido lisa y llanamente, el encubrimiento de los posiblesculpables.
          La querella del colectivo Justicia Ya – La Plata!  en el reciente alegato ante el TOF 1 de La Plata expresó “la paradoja de que quien debería responder sobre los responsables de su segunda desaparición lo interpela y le reclama ‘precisiones’ por su primer secuestro, le reprocha su tardanza –olvidando las leyes de impunidad y su propia incompetencia – dice que López tenía obligación de denunciar como si fuera una carga pública y se atreve a medir su grado de sufrimiento”.
 
Repudiamos una vez más a jueces que como Blanco garantizan la continuidad de la impunidad de los genocidas.
 
Exigimos a los poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo su urgente intervención para la inmediata separación de Blanco de las causas de lesa humanidad, el  juicio político y su exoneración, por entender que el proceder de este nefasto juez se contrapone totalmente con la debida administración de justicia.
La Plata, 10/12/12


Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos (AEDD); Central de Trabajadores Argentinos (CTA) La Plata-Ensenada.; Centro por los Derechos Humanos Hermanos Zaragoza; Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH); Colectivo de Abogados La Ciega; Insurrectos- Trabajo Social (UNLP); Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH); HIJOS La Plata; Unión por los Derechos Humanos, La Plata, integrantes de Justicia YA! La Plata
 
Teléfonos de contacto:

Carlos Zaidman (AEDD): (0221) 15 573 1407
María Laura Bretal (Unión por los Derechos Humanos): (0221) 15 558 0751
Guadalupe Godoy (CTA LP-Ensenada): (0221) 15 637 7100

Asociación Ex Detenidos Desaparecidos y Justicia Ya, plantearán Juicio Político al Juez que "culpabilizó" a López

Fiscales cuestionan a Blanco por “revictimizar” a Julio López
 “Parece desconocer los procesos históricos” y el “estrés post traumático que sufren las víctimas”, manifestaron en una apelación al fallo en el que el juez reprochó que el albañil demoró en declarar. Los organismos analizan un posible juicio político.

Jorge Julio López, durante la inspección a la Comisaría Quinta de La Plata
Por Pablo Spinelli spinellipa@gmail.com
@spinellipa


Las expresiones de “reproche” del juez Manuel Humberto Blanco, en las que cuestiona a Jorge Julio López porque se demoró en declarar lo que sufrió mientras estuvo detenido-desaparecido en tiempos de la dictadura, tuvo duras reacciones de parte de los fiscales que llevan adelante la causa por la cual el magistrado emitió el fallo en el que plantea tales opiniones; y de los organismos de Derechos Humanos, que analizan promover un juicio político o plantear un recurso de denegatoria de Justicia. También se plantearon la necesidad de que ese juez deje de entender en las causas vinculadas con delitos de lesa humanidad.

La línea argumental común de todos los sectores apunta a que poner en cuestión el testimonio de López, porque fue realizado varios años después de ocurridos los hechos, es poner también en tela de juicio muchos otros testimonios de sobrevivientes que fueron realizados incluso después al del albañil de Los Hornos, y que ya fueron tomados como prueba para condenar a varios represores.

La crítica de los fiscales Rodolfo Marcelo Molina y Gerardo Fernández se canalizó a través de una apelación del fallo de Blanco que decretó la falta de mérito de cuatro ex policías que trabajaron en la Comisaría Quinta en tiempos de la dictadura. Más allá de plantear que el juez valoro mal el testimonio de López con el que ubicó a dos de los efectivos en ese lugar en el momento en el que él estuvo detenido, dedicaron varios párrafos a criticar el “reproche” del juez a la demora con la que López declaró.

“Esas afirmaciones parecen desconocer los procesos históricos atravesados por nuestro país en los últimos treinta años y, específicamente, sobre el estrés post traumático que sufren las víctimas de los crímenes del terrorismo de Estado y sus consecuencias”, dicen los fiscales.
Y al desmenuzar el fundamento de Blanco, cuando leen que el juez plantea que la víctima debió denunciar antes los hechos, responde: “Recordemos que López fue secuestrado el 27 de octubre de 1976 y que recuperó su libertad el 25 de junio de 1979. En esos tres años fue víctima de agentes estatales, muchos de los eran sus vecinos en Los Hornos. Es por ello que entendemos que poner sobre el testigo víctima la carga de denunciar y documentar sus sufrimientos, cuando fue el propio Estado en la clandestinidad, a través de sus agentes, el que lo victimizó y se encargó de borrar las pruebas, es volver a victimizar a López”.

Los fiscales también cuestionan que Blanco soslaya el contexto en el que vivió López hasta denunciar por primera vez estos hechos, en 1999. “Antes de eso –dicen- las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y luego los indultos a condenados y procesados bloquearon cualquier posibilidad de procurar justicia. Es por ello que no puede afirmarse que era esperable que López fuera a denunciar a muchos de sus vecinos policías en un contexto de impunidad total respecto de los crímenes que él y sus compañeros sufrieron”.

También avanzan sobre el contexto íntimo en que López vivió los años posteriores a su liberación: “Su familia siempre se negó a que realizara denuncias y en 1999, cuando declaró en el Juicio por la Verdad, lo hizo a escondidas de su esposa y sus hijos, al igual que las dos oportunidades siguientes, en noviembre de 2005”.

Finalmente, consideran que lo manifestado por el juez sobre la existencia de otros testigos y víctimas que obraron de forma distinta que López, y sufrieron “igual” que López “o más aún”, “resulta una ponderación innecesaria que nada aporta al análisis de las imputaciones por el testigo realizada”.

Posible jury. Con argumentos similares, organismos como la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos y el Colectivo Justicia Ya! manifestaron su indignación ante los argumentos de Blanco y analizan varios caminos para que ese malestar se traduzca en acciones concretas. La posibilidad de impulsar un juicio político es una de ellas, pero también lo es plantear un recurso de denegatoria de Justicia.

Pero el objetivo de mínima que se plantean es que Blanco deje de tener a su cargo causas vinculadas con delitos de lesa humanidad. Sostienen que si aplica el mismo criterio que con López, entrarían en crisis decenas de testimonios que declararon por primera vez incluso después del albañil.

Así lo indicó la ex detenida Nilda Eloy, quien consideró que su propio caso podría ser “reprochado” por Blanco como lo hizo con López. “Mi testimonio es posterior al de Jorge”, dijo la mujer, quien declaró recién en 2005, cuando se desarrollaba la instrucción del juicio que un año después condenaría a perpetua al ex comisario Miguel Etchecolatz.

Para el juez Blanco, Jorge Julio López tuvo la culpa

Blanco dictó la falta de méritos a 4 ex policías.

El juez que criticó a Julio López

 Por Adriana Meyer

No sólo los genocidas cuestionan a los sobrevivientes de la dictadura. El juez federal Manuel Blanco criticó al desaparecido Jorge Julio López por haberse “demorado” en dar testimonio de los horrores que padeció tras su primer secuestro en 1976. Lo hizo en una resolución con la que dictó la falta de mérito a cuatro ex policías que el albañil dijo haber visto en el centro clandestino que funcionó en la comisaría 5ª de La Plata. El colectivo Justicia Ya! pedirá que este magistrado sea apartado de las causas por delitos de lesa humanidad, e incluso analiza solicitar su juicio político. Blanco es, además, el juez de la causa que investiga la segunda desaparición de López, un expediente que sigue paralizado.

El magistrado liberó a los ex policías Carlos Basualto, Julio Pasquale, José Orellana y Héctor Herrera. En 2005 López había declarado en el Juicio por la Verdad de La Plata que los había visto durante su cautiverio en la comisaría 5ª, pero el juez desacreditó su testimonio al calificarlo de “vago” e “impreciso”. Y lo fundamentó al decir que el albañil “debería haber comunicado a los organismos correspondientes los aberrantes sucesos mucho tiempo antes o documentado dicha circunstancia. Lamentablemente, el tiempo transcurrido opera en detrimento de la búsqueda de la verdad”. Blanco se permitió agregar que “ese reproche no puede soslayarse porque tenía la obligación y el derecho de denunciar lo acontecido, como lo hicieron otras víctimas, madres, abuelos, y tantas otras que sufrieron igual que él, o más aún”.

Justicia Ya! marcó “la paradoja de que quien debería responder sobre los responsables de su segunda desaparición lo interpela y le reclama ‘precisiones’ por su primer secuestro, le reprocha su tardanza –olvidando las leyes de impunidad y su propia incompetencia–, dice que López tenía obligación de denunciar como si fuera una carga pública y se atreve a medir su grado de sufrimiento”.

Acto a 6 años de la desaparición de Jorge Julio López

  El acto de la Multisectorial Rosario a 6 años de la desaparición de Jorge Julio López, suspendido por el temporal del martes 18, se realizó al día siguiente. En el marco de preocupación y denuncia por la creciente represión de la protesta social y sindical, se exigió aparición con vida de López y reactivación de la causa judicial; justicia para Silvia Suppo, Mariano Ferreyra y Luciano Arruga, entre otras víctimas de desaparición en democracia y asesinatos por causas políticas; y el desprocesamiento de los miles de luchadores populares criminalizados por su militancia, entre otros reclamos.

Nicolás Rufine, del Frente Popular Darío Santillán y uno de los voceros de la Multisectorial Rosario en la jornada, aseguró que “lo que venimos a plantear acá es la memoria que queremos sostener y resistir del compañero Julio López, a seis años de su desaparición. Un compañero que desapareció dos veces, en dictadura y en democracia. Que enfrentó a sus torturadores para decirles que fueron ellos los criminales, los genocidas. Tuvo el coraje para hacer eso, y el mismo aparato represivo que aún no está desmantelado lo hace desaparecer de nuevo. 
El ejemplo de Julio López es un ejemplo que deberíamos tener mucho más presente aún, porque es un compañero que tuvo la entereza de enfrentar a sus captores para completar el rompecabezas que es Argentina y señalar los lugares donde habían estado desaparecidos él y sus compañeros. Y por todo eso es la represalia contra él”.

“Después de lo de López, pasó lo de Silvia Suppo” recordó Rufine, “también una testigo clave en la causa contra el genocida juez Brusa. Volvió a ocurrir lo mismo, Silvia Suppo fue asesinada y se dice que fue un robo común. El gobierno mismo de Santa Fe también participa de esta trama de mentiras. Y la historia sigue así. No hay “nunca más” con desaparecidos en democracia. El año que viene se cumplen 30 años del regreso de la democracia y tenemos cada vez más compañeros luchadores perseguidos, cada vez más compañeros golpeados, asesinados y desaparecidos. Es muy triste. Y lo más triste es que los desaparecidos necesitan de nosotros y la sociedad argentina no está demostrando estar a la altura de las circunstancias, Julio López se merece mucho más de lo que estamos haciendo todos, para que los derechos humanos no sean solamente los del ayer sino también los de hoy”.

Por su parte, Gustavo Brufman, secretario de derechos humanos de la CTA Rosario y referente sindical de los docentes universitarios, planteó que nos encontramos “en un escenario profundamente contradictorio, mientras se está juzgando a los genocidas -y nosotros reclamamos la aceleración de las causas- en donde en estos momentos también se está llevando a cabo un juicio contra los responsables de lo que fue la Masacre de Trelew, preámbulo del terrorismo de Estado. En ese mismo contexto también se da la implementación de una "Ley Antiterrorista" que muy claramente viene a marcar a la protesta social, al movimiento popular, a los reclamos. Y además, se suma ahora el hecho de que el propio Ministro de Defensa Arturo Puricelli está dando via libre a cursos de formación a integrantes de las Fuerzas Armadas a cargo del Pentágono de una versión aggiornada de lo que fue la Doctrina de Seguridad Nacional, que fue el marco para el terrorismo de Estado. Esto, que fue denunciado por el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, es un hecho más que marca las tensiones en las que se da este reclamo de verdad y justicia”.

DOCUMENTO A 6 AÑOS DE LA DESAPARICIÓN DE JORGE JULIO LÓPEZ



A seis años del segundo secuestro de Jorge Julio López venimos a esta plaza a gritar: compañero Julio López PRESENTE!!

Julio López, el albañil, ex detenido-desaparecido que después de muchos años de silencio puso en palabras sus recuerdos del horror vivido para acusar a sus torturadores, que reconstruyó su memoria ladrillo a ladrillo, para cumplir su compromiso con quienes fueron sus compañeros de lucha, no llegó a la sala de audiencias ese 18 de septiembre de 2006.

Miles salimos a la calle en La Plata, bajo una lluvia torrencial, el viernes de la primera semana, gritando desesperadamente y después de tantos años: Ahora, ahora, resulta indispensable, aparición con vida y castigo a los culpables. Al finalizar esa primera marcha escuchamos de boca del entonces gobernador Solá, y sus funcionarios Arslanián y Binstock, la transmisión de una idea que anticipaba la política de la que no se apartarían ni un ápice los sucesivos gobiernos provincial y nacional. Esa noche los funcionarios respondieron que estaba en peligro la gobernabilidad de la bonaerense. La Policía de la Provincia, al momento de la desaparición de López, tenía en sus filas más de 3.000 efectivos que en los años 76 y 77 estuvieron destinados a las dependencias donde funcionaron centros clandestinos de detención y ningún gobierno constitucional separó ni investigó. Está claro hoy que en ese momento ya habían renunciado a encontrar a nuestro compañero Jorge Julio López y habían renunciado a detener, juzgar y condenar a los responsables.

Julio López, cuyo segundo secuestro fue, primero minimizado por el oficialismo y sus seguidores y luego, transformado por ellos en una búsqueda que preguntaba por su nombre pero no se atrevía a interpelar a sus torturadores de la policía bonaerense.

En todos estos años nos hemos movilizado a lo largo y ancho del país y hemos organizado actividades con el objetivo de mantener viva la denuncia, y hemos recibido por única respuesta el silencio de la impunidad, el silencio de la complicidad.

Julio López no fue el primer desaparecido posterior a la dictadura: Miguel Bru, Andrés Nuñez, entre otros, son prueba de ello. Su desaparición marcó el hecho de reinstalar la desaparición como práctica genocida, poniendo en jaque al Nunca Más, y demostrando que es posible que vuelva a suceder lo que imaginábamos desterrado. Fue una confirmación más de lo que siempre dijimos, la impunidad sólo genera impunidad…

Impunidad que no es sólo responsabilidad de los gobiernos constitucionales anteriores a Néstor Kirchner y Cristina Fernández, sino también de éstos, porque no hicieron lo necesario para terminar con tantos represores sueltos fuera o dentro de las filas policiales o militares. La impunidad actual, vigente, es la que permite que López esté desaparecido. La responsabilidad criminal es, sin duda, de los autores materiales del secuestro y desaparición de Julio. Pero la responsabilidad política de que Julio aparezca con vida, como denunciamos desde un primer momento, es de los gobiernos nacional y provincial.

El Estado, con total intencionalidad, no realizó una investigación, y cada fuerza simuló una búsqueda por su cuenta, ocultando sus pasos a las otras, mientras que los funcionarios políticos negaban la posibilidad del secuestro, insistiendo en que Julio estaba perdido o escondido. El gobierno tiene que responder por el encubrimiento y complicidad por parte de los organismos de seguridad que dependen del Poder Ejecutivo Nacional o Provincial: la SIDE, el Servicio Penitenciario Federal, la policía Bonaerense y la Federal.

Desde el primer momento, no investigaron las pistas que involucraban a Etchecolatz y a la bonaerense, y al día de hoy no han esclarecido ninguna de las innumerables amenazas y agresiones que sufrieron durante el juicio y siguen sufriendo testigos, querellantes, familiares de desaparecidos, jueces, fiscales, ni los secuestros posteriores a testigos como Geréz, Puthod, Martínez, y militantes que participaron por los reclamos por la aparición con vida de Julio; ni el asesinato de Silvia Suppo. Ha sido precisamente la persistente impunidad del secuestro y desaparición de Julio la que fomentó que las amenazas a los testigos, los abogados y a los militantes vinculados a los juicios a los genocidas continuaran y se agravaran, transformándose en agresiones y secuestros.

El gobierno es responsable de su aparición con vida y debía haber dado los pasos precisos y contundentes que siempre le exigimos: exonerar y denunciar ante la justicia a todos los integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad que se desempeñaron durante la dictadura, promover la remoción de jueces y fiscales cómplices, impulsar juicios por campo de concentración o por circuito represivo donde se juzgue por el delito de genocidio a todos los represores y a sus cómplices civiles.

Mientras ellos sostienen la impunidad, miles y miles en todo el país nos movilizamos cada 18 de septiembre para decir presente al compañero Julio López!

Hoy, denunciamos la impune utilización que hace el gobierno de la Provincia del nombre de Julio López para bautizar plazas y parques ocultando que no se da un solo paso para encontrar a los responsables del secuestro. En el mismo sentido, la reciente declaración de Ciudadano Ilustre otorgada por el Concejo Deliberante de La Plata es una provocación que resalta el cinismo del poder político que tendría que haber garantizado la aparición con vida y el castigo a los culpables.

Hoy, denunciamos que la causa judicial de Julio es un ejemplo descarado de las maniobras de impunidad y encubrimiento de las que son responsables jueces y fiscales subordinados al poder político o a las fuerzas represivas.
Durante el último año, lo único que sucedió en la investigación judicial fue una denuncia contra las querellas y los funcionarios judiciales que intervinieron en el juicio contra Etchecolatz, en la que de forma aberrante se intentaba distorsionar las responsabilidades de lo sucedido acusando a los compañeros de Julio de “no haberlo cuidado”. Mientras tanto, jamás se investigó a la Bonaerense heredera de Camps y Etchecolatz, que en todos estos años, y en las más diversas situaciones, demuestra ser una verdadera organización mafiosa.

Hoy, a 6 años de la dolorosa desaparición de Julio, estamos en esta Plaza para ratificar la lucha popular contra la impunidad, para denunciar el encubrimiento, para oponer voz al silencio de los de arriba, para reclamar justicia. Para exigir cárcel común y efectiva a sus secuestradores, a todos los represores y asesinos, a todos los genocidas.

Por eso decimos:
BASTA DE SILENCIO, ENCUBRIMIENTO E IMPUNIDAD
Aparición con vida YA de Julio López
Juicio y castigo a los responsables

Compañeros y compañeras,

Reivindicamos hoy el derecho inalienable y el compromiso a luchar por vivienda, trabajo y salario digno para todos, por educación y salud para nuestro pueblo, contra  la entrega de nuestros recursos naturales, contra el pago de la ilegitima y usuraria deuda externa, contra la depredación ambiental de las empresas imperialistas. Por un país sin opresión, sin explotación.

Porque defendemos el derecho a luchar y a organizarse de nuestro pueblo estamos  aquí, con la misma convicción de Julio, denunciando al gobierno nacional, los  gobiernos provinciales de todo el país, y el gobierno de Macri en la ciudad de Buenos Aires, por la brutal criminalización de la protesta social y por la impunidad, de las que son responsables.

Numerosos hechos dan cuenta de esta situación:

En los últimos dos años la política represiva del gobierno ha reconocido un punto de inflexión: fueron asesinados 18 luchadores populares.

Se han militarizado los barrios obreros y populares. Por la política de “seguridad democrática” de Garré se instala en los barrios y villas al Ejército, a la Marina, a la  Aeronáutica, profundizando el modelo ya iniciado con la incorporación de Prefectura y Gendarmería. 

Se han incrementado las actividades de infiltración y espionaje sobre las organizaciones y militantes obreros y populares a través del proyecto X de la Gendarmería, del accionar de la SIDE y de todos los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas y de seguridad. Estas actividades de inteligencia se utilizan para armar causas contra luchadores.

El pasado 30 de agosto fueron detenidos 65 compañeros de las organizaciones de desocupados de la Corriente Clasista y Combativa y Barrios de Pie cuando se encontraban manifestando en la Panamericana a la altura de la Ruta 197, en reclamo de mayor inclusión y mejoras en los planes Argentina Trabaja. Los compañeros fueron demorados en la Unidad de Procedimientos especiales Judiciales (Proyecto X) ubicado en CAMPO DE MAYO, dependencia del Ejército que fue sede de uno de los más grandes campos de concentración de la dictadura genocida. La  detención fue realizada por la Gendarmería Nacional por orden del Secretario de Seguridad Sergio Berni, y sin orden judicial alguna.

Continúan presos Víctor Barbero, Omar Pasquini, Rubén Omar Astudillo, Juan José Guayanes, Juan Marcelo Farías y Horacio Esteban Guayanes, por la pueblada de Corral de Bustos en Córdoba.

De cada lucha surgen nuevos dirigentes y militantes procesados. Las causas abiertas en todo el país suman ya más de 4000. La persecución judicial se profundiza día a día hacia los sectores que luchan y defienden sus derechos, especialmente sobre aquellos que reclaman derecho a la tierra, a la vivienda y al trabajo, derechos que el estado tiene la obligación de garantizar y que continúa violando.

La ley antiterrorista es el instrumento legal propuesto al Congreso por la presidenta Cristina Fernández para profundizar el castigo a todos los que luchan. Su sanción corre el velo de las máscaras democráticas con que se adorna el gobierno. Y los diputados y senadores que la votaron son verdaderos responsables de traición al pueblo argentino.
Mientras la mayoría oficialista se ha negado una y otra vez a tratar una ley contra la criminalización de la protesta, sancionó en tiempo record la Ley antiterrorista.

Esta ley no es un hecho aislado, sino que se relaciona directamente con el intento de instalar una base norteamericana en el Chaco, intento frenado con la movilización popular. A pesar de esto, el gobierno nacional no derogó el convenio firmado con los Estados Unidos para instalar la base, profundizando esta relación con la presencia de instructores y asesores militares norteamericanos expertos en Seguridad Nacional, Guerra No Convencional y Operaciones de Información dictando cursos al personal del Ministerio de Defensa sobre control de disturbios, operaciones antidrogas y antiterroristas.
El mantenimiento de las tropas argentinas en Haití cumple con el rol colonial del imperialismo yanqui.

Por todo eso decimos:
Basta de persecución y asesinatos de los luchadores populares!

Compañeros y compañeras,

A poco de cumplirse un nuevo aniversario del asesinato de Mariano Ferreyra, el juicio que en estos momentos se está desarrollando contra José Pedraza, su patota y los policías que participaron del crimen es una victoria absoluta de la inmediata y gigantesca movilización popular que recorrió (y recorre) todo el país.
El asesinato de Mariano y las graves heridas que sufrieron Elsa Rodríguez y otros compañeros fueron el resultado de un plan criminal que tenía por objeto aleccionar a los trabajadores tercerizados del ferrocarril que reclamaban su pase a planta permanente. Tanto del plan criminal como de la superexplotación de los trabajadores son responsables la Unión Ferroviaria y los empresarios de Ugofe con la anuencia y complicidad de los funcionarios de la Secretaría de Transporte y el gobierno nacional.  
Se trata, en definitiva, de los mismos actores que estuvieron detrás de la Masacre de Once y de centenares de víctimas del régimen criminal que montaron a partir de los subsidios del Estado.
El juicio a Pedraza es histórico, porque tenemos a uno de los responsables políticos de un crimen contra el pueblo tras las rejas y sentado en el banquillo de los acusados. Desde esta Plaza reclamamos: ¡Perpetua a Pedraza! ¡Castigo a todos los responsables materiales, políticos y empresarios del crimen de Mariano Ferreyra!

Con la presencia y con la ausencia de Julio, estamos en esta plaza reivindicando el derecho a luchar de los trabajadores ocupados y desocupados, del movimiento campesino, del movimiento estudiantil y de todos aquellos que luchan, crean organizaciones y levantan su voz para exigir justicia, para exigir salarios dignos, para exigir tierra y vivienda, educación y salud para todos.

Así como Julio, a pesar de todas las torturas, de todos los horrores, de todas las injusticias, pudo plantarse frente a los poderosos y poner su voz por los  que fueron privados de su voz, al servicio de nuestro pueblo, hoy estamos aquí, para  seguir  denunciando  los  crímenes  contra  el pueblo, para seguir luchando  para  conquistar   un país  sin opresión y sin explotación, que  haga  realidad   los sueños  de  nuestros  30000  compañeros  detenidos –desaparecidos.
Marchamos con vos, Julio, y exigimos al Gobierno tu aparición con vida YA!

Encuentro Memoria, Verdad y Justicia
18 de septiembre de 2012